¿Le prometió usted la luna a ella? Cúmplalo.Literalmente.
Tasa administrativa desde 12 €. Devolución íntegra en 14 días, sin necesidad de justificación. La Oficina es ficticia, el cielo real; sin derecho al firmamento.
Por correo electrónico llegan el título y un sobre para imprimir en casa. El acto de entrega se abre en el móvil con el código del sobre.
Escriba un nombre — el título cambia. Todavía no está pidiendo nada.
BUREAU OF CELESTIAL AFFAIRS
The Sky Bureau
REGISTRO CELESTE
TÍTULO DE DOMINIO CELESTE
- PARCELA
- El cielo sobre la parada donde nos conocimos
- PERSONA TITULAR
- Lucía
- INSCRITO A INSTANCIA DE
- Marta
- COORDENADAS
- 40,4167° N, 3,7045° O
- SUPERFICIE
- 29 brazas celestes
CAUSA DE LA INSCRIPCIÓN
«Este sitio me recuerda a ti cada vez que paso por delante.»
La Oficina del Cielo hace constar, con plena solemnidad y potestad superior, que Marta prometió a Lucía la luna — y el cielo, entregado.
Literalmente.
DILIGENCIAS OFICIALES
- art. 2 — Nubes. «Las nubes permanecen en la parcela por su cuenta y riesgo. La persona titular no está facultada para desalojarlas, gravarlas ni cambiarles el nombre.»
- art. 5 — Precipitaciones. «La Oficina no responde de las precipitaciones producidas sobre la parcela. Se trata de fuerza mayor; el recurso en esta materia se interpone únicamente hacia arriba.»
- art. 38 — Deber de alzar la vista. «Se impone a la persona titular el deber de alzar la vista hacia su parcela al menos una vez. El incumplimiento no se sanciona; la Oficina lo hace constar como ocasión desaprovechada.»
Legalmente, el cielo es de todos. Sentimentalmente, este trozo es solo suyo.
La Oficina del Cielo / The Sky Bureau es una institución ficticia. Este título es un objeto de regalo y no confiere derecho alguno sobre el firmamento.
Por 12 € el nombre lo pone la Oficina según la ciudad y la fecha es la del pago; nombre y fecha propios, desde 19 €.
Usted elige el lugar y escribe una línea de dedicatoria. Lo demás es papeleo: una parcela a nombre de quien usted diga, un sello, un título de dominio.
El cielo es de todos. La Oficina lo parceló y lleva un registro de quién tiene cada lugar, y por qué.
En sus manos: un título de dominio con sello, para imprimir y entregar · un enlace de regalo con el acto de entrega · un asiento en el registro público.
Funciona también de tarde y de noche: va por la brújula y la inclinación del móvil, no por lo que se ve — indica la dirección incluso desde dentro de casa.
Grabación de un móvil, sin retocar. Los hexágonos son parcelas de cielo; el dorado es el asiento inscrito.
En la pantalla hay un visor, una brújula y la parcela exactamente donde está. No un punto en un mapa. Dentro de una semana, de un año, desde el balcón; de viaje, al menos la dirección y cuántos kilómetros hay.
De las diligencias oficiales del título:
art. 38 — Deber de alzar la vista. „Se impone a la persona titular el deber de alzar la vista hacia su parcela al menos una vez. El incumplimiento no se sanciona; la Oficina lo hace constar como ocasión desaprovechada.“
El asiento no cierra el procedimiento. La Oficina lleva un calendario de lo que ocurre sobre las parcelas — lluvias de meteoros, lunas llenas, eclipses, conjunciones — y la víspera envía un aviso al titular que lo ha pedido y lo ha confirmado. Un mensaje por fenómeno, y solo de lo que vaya a ocurrir sobre su parcela.
Del anuncio que la Oficina emitió para un eclipse de Sol:
„La Oficina anuncia una interrupción programada del Sol.“ La asistencia de los cuerpos celestes está asegurada; el tiempo atmosférico no lo administra la Oficina.
El titular da de alta el aviso al final del acto de entrega, con una dirección suya; después la Oficina vuelve a preguntar antes de enviar nada, y basta un clic en cualquier mensaje para darse de baja. Los próximos sobrevuelos figuran también en el asiento público de la parcela en el registro.
Muestra del acto de entrega — vaya tocando y recórralo como quien lo recibe.

- En el móvil se abre un expediente lacrado — ya a nombre de quien lo recibe. En el navegador, sin aplicación. No rellena nada: rompe el sello con un toque.
- Lee su frase.
- Ve el lugar en el mapa.
- Y el título se despliega — a nombre de quien lo recibe.
- Y después el móvil hacia el cielo — aunque sea al día siguiente desde el balcón: visor, brújula, parcela.
Los dos en la mesa, o delante de toda la familia — como usted quiera. Y usted lo ve todo: esa es la otra mitad del regalo. En la mesa, el acto termina con el título en el móvil; levantar el móvil hacia el cielo queda para cuando sea — al día siguiente, en la calle, cuando quieran.
El expediente tiene una casilla que la Oficina no puede rellenar. La escribe usted, con sus palabras — y es lo primero que lee quien recibe el regalo, antes que las coordenadas y antes que el sello. La Oficina no la revisa, no la corrige y no la acorta; se limita a componerla en una casilla pautada y a sellarla, como si de ella dependiera todo el procedimiento.
Si no sabe por dónde empezar, el formulario tiene unos cuantos comienzos preparados.
La peor elección es un sitio bonito que no tiene nada que ver con quien recibe el regalo. La mejor es un sitio aburrido que tiene muchísimo que ver. Cuanto más aburrido el sitio, mejor la historia.
- Su madre o su padre — el cielo sobre el jardín que ven cada día desde la ventana.
- Un amigo — la casa del pueblo, el camping, la montaña: el sitio del que habla todo el año.
- Donde se conocieron — una parada, una escalera, una oficina. No hace falta que sea bonito.
En el mapa del cielo, en cualquier punto del mundo — sobre un primer beso, una casa de pueblo o el Punto Nemo. Las parcelas que la Oficina se inscribió a sí misma al abrir bien merecen el desvío.
Una Resolución de adjudicación, un título de dominio con sello y código QR, un sobre para imprimir. Todo por correo electrónico en cuestión de minutos; el papeleo cruje discretamente.
Primero un membrete oficial y un número de expediente — y por un momento no queda claro quién quiere qué de quién. Después la casilla que dice Causa de la inscripción, y dentro su frase. Y al final, un móvil levantado hacia el cielo y el hexágono ya inscrito a su nombre.
En ese orden exacto. La Oficina insiste en ello.
Los trámites los cumple la Oficina. Prometer la luna puede cualquiera — el cielo lo entrega usted.
Nada de esto es una recreación. Así es el título que expide la Oficina — impreso de los mismos expedientes de los que saldrá el suyo.



Toque para abrirlo a tamaño completo y poder leerlo.
Expediente de muestra. El suyo llevará su nombre, su parcela y su dedicatoria.
Dos códigos, dos caminos: el código oficial del sobre abre el acto de entrega; el QR del título lleva a la nota simple de la parcela en el registro. Quien recibe el regalo empieza por el sobre — el título se despliega al final del acto.
La Oficina responde de la autenticidad del cielo. Del tiempo atmosférico, no (art. 5.2).
El cielo se va llenando. La Oficina lleva su registro a la vista de todos.
El registro se lleva de poniente a levante. No se admiten reclamaciones sobre la rotación de la Tierra.
Parcela, título de dominio, acto de entrega, visor. El nombre de la parcela lo pone la Oficina según la ciudad — «El cielo sobre Madrid», por ejemplo — y la fecha del asiento es el día del pago.
Además el nombre de la parcela lo pone usted — «El cielo sobre la parada donde nos conocimos» — y el título lleva la fecha que elija.
Sello dorado, sellos y marco en el título, etiqueta Edición de Oro, distintivo dorado en el registro. Para pedidas de mano, cumpleaños redondos y aniversarios.
La Oficina es ficticia. El cielo es real. Cuantas más personas quieren un mismo lugar, más significa ese lugar.
Se paga con tarjeta. Catorce días para recuperar el dinero, sin justificación.
Sobre cualquier lugar de la Tierra, a nombre de quien usted quiera.
Precios finales. La Oficina no tiene cargos ocultos; lo único que está oculto es el sentimiento.
Último asiento del registro: Nebe nad Zlatou hvězdou — 19/09/2026. Registro público
En el registro solo está lo que usted escriba en la casilla Titular — basta el nombre de pila o las iniciales —, el nombre de la parcela, el número de expediente y las coordenadas del centro de la parcela. Ni la dedicatoria, ni su nombre, ni su correo electrónico se publican. Y si prefiere que en el registro no figure ni el nombre de pila, lo marca en el pedido — la parcela queda entonces sin titular.

Todas las modalidades contienen el mismo cielo. Lo que cambia es la solemnidad del asiento, no la extensión del universo.
¿No va a quedar cutre?
El título es un A4 en PDF: sello, número de expediente, coordenadas, su frase y las diligencias oficiales. Se imprime en casa en papel normal y cabe en un marco que cuesta poquísimo. El acto de entrega en el móvil dura tres minutos, y cutre no queda ninguno de los dos — a diferencia de un ramo, este se puede colgar en la pared.
¿Qué recibo en mano y cuándo?
A los pocos minutos de pagar llega un correo electrónico: el título en PDF, un sobre para imprimir y un enlace — el mismo que lleva el código QR. La Oficina no envía nada por correo postal. Si no tiene impresora, la Oficina manda el enlace por correo electrónico el día que usted diga.
¿Es un organismo público de verdad?
No lo es — y es la única frase que no oirá de quien vende estrellas. Real es el lugar, el nombre del título y la frase que usted escribe. El cielo es de todos; la Oficina lleva un registro de quién tiene cada lugar, y por qué.
Lo tramita la Oficina del Cielo. En serio. Con sellos y todo.
La Oficina inscribe asientos por aniversarios, cumpleaños, bodas, pedidas de mano y Navidad. No se exige ningún otro motivo: «porque sí» es un motivo de pleno derecho y se tramita con la misma solemnidad.
El cielo está de verdad parcelado. Cada punto encendido es una parcela en el registro de la Oficina — asientos de oficio y asientos a nombre de alguien — sobre cafeterías, casas de pueblo y el centro del océano. Cuantas más personas quieren un mismo lugar, más significa ese lugar.
Parcelas inscritas: 334
Consultar el registro es gratis y no exige inscribirse: Vea lo que hay sobre su sitio — gratis
Horario de atención del cielo: ininterrumpido. También en festivos.
«De los deseos pronunciados bajo la parcela la Oficina toma razón, pero no los tramita. La concesión de deseos corresponde a otro negociado cuyo horario de atención se desconoce.»
Se expone durante un día.
El Negociado de Armas y Emblemas traza el logotipo de la empresa en parcelas de cielo sobre su sede y reparte los nombres de su gente por las parcelas. Factura con CIF, pago a 14 días.
El logotipo de una empresa trazado en parcelas de cielo es cosa del Negociado de Armas y Emblemas: Para empresas →
La Oficina del Cielo no es un organismo público. En derecho el cielo es de todos — en el corazón, solo de ella.



